I. Pedro Figari en hipertexto

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figari:consideraciones_sobre_la_nueva_escuela_penal [2018/06/12 19:55]
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 Como corolarios, ya se ofrecen á la ciencia penal variadísimos campos de estudio y las monografías van explorando con fe, de acuerdo con un plan general, las intrincadas posiciones del eterno enemigo. Si acaso puede reducirse la delincuencia, se ha hallado ya el medio científico que servirá de puente para atacarlo. \\ Como corolarios, ya se ofrecen á la ciencia penal variadísimos campos de estudio y las monografías van explorando con fe, de acuerdo con un plan general, las intrincadas posiciones del eterno enemigo. Si acaso puede reducirse la delincuencia, se ha hallado ya el medio científico que servirá de puente para atacarlo. \\
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-Es muy lisonjero el que un pueblo vecino y hermano secunde ese gran movimiento, á pesar de hallarse lejos del foco y donde, por lo mismo, se requieren mayores esfuerzos y hay menores estímulos. Es más meritorio, pues, el nobilísimo concurso que la Criminalogía Moderna presta á la ciencia penal y habrá de producir beneficios considerables en todos los pueblos sudamericanos. \\+Es muy lisonjero el que un pueblo vecino y hermano secunde ese gran movimiento, á pesar de hallarse lejos del foco y donde, por lo mismo, se requieren mayores esfuerzos y hay menores estímulos. Es más meritorio, pues, el nobilísimo concurso que la //Criminalogía Moderna// presta á la ciencia penal y habrá de producir beneficios considerables en todos los pueblos sudamericanos. \\
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 Estos países de tan corta tradición en el concierto de la cultura del viejo mundo asimilan admirablemente. Su evolución es veloz. Sus componentes representan los diversos tipos de cultura, y eso es tal vez lo que explica la forma galopante con que se incrustan, en su rápida marcha, los adelantos europeos. Sólo sí notamos ciertos vacíos é imperfecciones que, en los pueblos constituidos con elementos homogéneos y con una larga evolución dentro de la civilización general, están suplidos por la tradición y la uniformidad de tendencias. En aquellas sociedades la acción de los siglos ha connaturalizado al hombre con el suelo, con el clima y con los demás elementos del medio ambiente, formando una raza de lineamentos definidos, uniforme, de igual educación y de tendencias idénticas. \\ Estos países de tan corta tradición en el concierto de la cultura del viejo mundo asimilan admirablemente. Su evolución es veloz. Sus componentes representan los diversos tipos de cultura, y eso es tal vez lo que explica la forma galopante con que se incrustan, en su rápida marcha, los adelantos europeos. Sólo sí notamos ciertos vacíos é imperfecciones que, en los pueblos constituidos con elementos homogéneos y con una larga evolución dentro de la civilización general, están suplidos por la tradición y la uniformidad de tendencias. En aquellas sociedades la acción de los siglos ha connaturalizado al hombre con el suelo, con el clima y con los demás elementos del medio ambiente, formando una raza de lineamentos definidos, uniforme, de igual educación y de tendencias idénticas. \\
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 Es cierto que, si bien la ciencia marcha á grandes pasos en la cátedra, no pasa así en los pueblos, donde se recibe por un tamiz finísimo, cuyo paso es muy lento; pero no es menos cierto que nuestras sociedades, por las mismas razones que apuntamos, tienen mayor poder de absorción que aquellas de tradiciones inveteradas. La tradición en los pueblos es refractaria al progreso, en cierto modo; es una fuerza moderadora que, á la vez que regula los empujes novedosos de la cátedra, — dando tiempo para que las masas populares se apresten á deglutir sus enseñanzas, — forma un admirable complemento á las reglas legales que rigen la existencia social. Los vacíos y lagunas insalvables de la legislación están suplidos por las modalidades tradicionales. Es, como el hábito, una segunda naturaleza de los pueblos, y llega á veces, como en Inglaterra, hasta lo prodigioso. \\ Es cierto que, si bien la ciencia marcha á grandes pasos en la cátedra, no pasa así en los pueblos, donde se recibe por un tamiz finísimo, cuyo paso es muy lento; pero no es menos cierto que nuestras sociedades, por las mismas razones que apuntamos, tienen mayor poder de absorción que aquellas de tradiciones inveteradas. La tradición en los pueblos es refractaria al progreso, en cierto modo; es una fuerza moderadora que, á la vez que regula los empujes novedosos de la cátedra, — dando tiempo para que las masas populares se apresten á deglutir sus enseñanzas, — forma un admirable complemento á las reglas legales que rigen la existencia social. Los vacíos y lagunas insalvables de la legislación están suplidos por las modalidades tradicionales. Es, como el hábito, una segunda naturaleza de los pueblos, y llega á veces, como en Inglaterra, hasta lo prodigioso. \\
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-Nuestras sociedades sudamericanas carecen de tal fuerza reguladora: por lo menos esa fuerza no tiene eficiencia. La complejidad de sus componentes y su corta existencia dentro de la cultura general, no han determinado aún una resultante bien caracterizada, un modus vivendi inveterado; y hasta que no se fusionen sus unidades, su diversidad de elementos y tendencias para modelar el tipo sudamericano, de líneas bien claras y definidas, habrán de ser ávidas de todo adelanto, de toda novedad, de todo progreso, sin mayor control. Esta es, a mi juicio, la razón que explica la voracidad pasmosa con que asimilan nuestras sociedades. \\+Nuestras sociedades sudamericanas carecen de tal fuerza reguladora: por lo menos esa fuerza no tiene eficiencia. La complejidad de sus componentes y su corta existencia dentro de la cultura general, no han determinado aún una resultante bien caracterizada, un //modus vivendi// inveterado; y hasta que no se fusionen sus unidades, su diversidad de elementos y tendencias para modelar el tipo sudamericano, de líneas bien claras y definidas, habrán de ser ávidas de todo adelanto, de toda novedad, de todo progreso, sin mayor control. Esta es, a mi juicio, la razón que explica la voracidad pasmosa con que asimilan nuestras sociedades. \\
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 Estamos, pues, en el período de preparación, previo al de toda constitución, y justo es que se haga acopio del mayor número de adelantos. \\ Estamos, pues, en el período de preparación, previo al de toda constitución, y justo es que se haga acopio del mayor número de adelantos. \\
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-No es pequeño el servicio que presta la revista Criminología Moderna, diluyendo las admirables enseñanzas de la nueva escuela. La legislación penal de todos estos países de la América Meridional habrá de aprovecharlas. Quedan en pie muchos problemas graves sin solución legal, si puede decirse así, cuando las soluciones de la ley están en pugna con la ciencia. Entre otras muchas cuestiones, en los casos de inconsciencia (epilepsia, degeneración, perversión sexual, etc.), aún mismo prescindiendo de las gradaciones infinitas que modifican la responsabilidad penal, nos hallamos en presencia de este dilema: se absuelve, poniendo al prevenido en libertad, ó se condena á pena infamante; lo cual importa una imprevisión social imperdonable ó bien una crueldad injustificada. El perito es el árbitro. Si acaso establece en su informe que hay inconsciencia absoluta en el prevenido, viene la absolución y la libertad; en caso contrario, la inconsciencia relativa en cualquier grado, apareja la pena infamante! Ninguna de las soluciones es justa, ni útil. \\+No es pequeño el servicio que presta la revista //Criminología Moderna//, diluyendo las admirables enseñanzas de la nueva escuela. La legislación penal de todos estos países de la América Meridional habrá de aprovecharlas. Quedan en pie muchos problemas graves sin solución legal, si puede decirse así, cuando las soluciones de la ley están en pugna con la ciencia. Entre otras muchas cuestiones, en los casos de inconsciencia (epilepsia, degeneración, perversión sexual, etc.), aún mismo prescindiendo de las gradaciones infinitas que modifican la responsabilidad penal, nos hallamos en presencia de este dilema: se absuelve, poniendo al prevenido en libertad, ó se condena á pena infamante; lo cual importa una imprevisión social imperdonable ó bien una crueldad injustificada. El perito es el árbitro. Si acaso establece en su informe que hay inconsciencia absoluta en el prevenido, viene la absolución y la libertad; en caso contrario, la inconsciencia relativa en cualquier grado, apareja la pena infamante! Ninguna de las soluciones es justa, ni útil. \\
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-No ha mucho que á un epiléptico que había cometido atrocidades se le absolvió poniéndole en libertad. Había delinquido en estado de inconsciencia. A un psicópata sexual (sadismo), cuyo grado de conciencia era tan cercano de la inconsciencia misma que, á la verdad, no sé si ha podido aquilatarse debidamente, se le condenó á 30 años de penitenciaría ; bien entendido que era por vía de pena infamante. Estas soluciones, como se ve, son tan arbitrarias como imprevisoras. ¿El inconsciente peligroso ha de vivir en libertad? ¿Puede razonablemente exponerse así á la sociedad? ¿Había de penársele? ¿Puede limitarse la pena? He ahí cuestiones interesantísimas que no tienen solución dentro de la ley. \\+No ha mucho que á un epiléptico que había cometido atrocidades se le absolvió poniéndole en libertad. Había delinquido en estado de inconsciencia. A un psicópata sexual (sadismo), cuyo grado de conciencia era tan cercano de la inconsciencia misma que, á la verdad, no sé si ha podido aquilatarse debidamente, se le condenó á 30 años de penitenciaría; bien entendido que era por vía de pena infamante. Estas soluciones, como se ve, son tan arbitrarias como imprevisoras. ¿El inconsciente peligroso ha de vivir en libertad? ¿Puede razonablemente exponerse así á la sociedad? ¿Había de penársele? ¿Puede limitarse la pena? He ahí cuestiones interesantísimas que no tienen solución dentro de la ley. \\
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 Desde luego, una condena en tales condiciones es inicua; una absolución dejando en libertad al prevenido á mérito de su inconsciencia es absurda y de una imprevisión supina; y una fijación del tiempo de la condena, hecha de antemano, es antojadiza, puesto que es demasiado corta si no se hubieran modificado las condiciones del penado, y demasiado larga é injusta si se hubieran modificado favorablemente. \\ Desde luego, una condena en tales condiciones es inicua; una absolución dejando en libertad al prevenido á mérito de su inconsciencia es absurda y de una imprevisión supina; y una fijación del tiempo de la condena, hecha de antemano, es antojadiza, puesto que es demasiado corta si no se hubieran modificado las condiciones del penado, y demasiado larga é injusta si se hubieran modificado favorablemente. \\